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Los guantes turquesas
del escaparate
Solo la luz
del escaparate iluminaba el final de la larga y oscura calle.
A medida que caminaba
hacia la luz iba saboreando las sensaciones que percibiría al
contemplar lo expuesto detrás de un simple cristal. Todo tipo
de accesorios, desde pañuelos, bufandas, calcetines, gorros,
sombreros, cinturones, prendedores de pelo, bolsos… y guantes.
Me maravillaron los guantes turquesas, estaban en una esquina
y casi pasaban desapercibidos sin embargo se mostraban suaves,
flexibles, calentitos y con un brillo de buena piel. El
primer impulso fue entrar en la tienda y comprarlos pero
pensé. Unos guantes azul turquesa son un capricho claro que
son útiles y más con la lesión en la mano, que en invierno me
obliga a protegerla del frío y sobre todo del viento.
Pensándolo bien son más calientes los guantes de lana que de
piel y además menos caros.
¿Por que nos atraen unos
objetos más que otros?, ¿Por qué tendemos a conseguir
artículos que luego pierden todo nuestro interés?, ¿Por qué el
ser humano es tan consumista?
Cuando estaba en esta
tesitura vi a través de la puerta una bayeta del polvo y como
mi deporte favorito es limpiar el polvo a muebles, libros,
portarretratos, lámparas…No lo dudé, me compré la bayeta y
puedo dar fe que es la balleta más maravillosa que he tenido
nunca. Es un placer pasarla por todo los objetos de la casa.
Cuando volvía satisfecha
de mi compra, el objeto de deseo seguía en la esquina del
escaparate y …
En realidad, todos somos
escaparate de nosotros mismos.
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